Tal y como podemos ver en el grafico adjunto desde el coste mensual empresa por cada
nómina que paga, al neto que recibe el trabajador va un verdadero trecho,
concretamente, para salarios medios de 1.500 euros brutos anuales, la
carga fiscal supone en torno al 37%. Basta con ver los repartos y el coste de Seguridad Social, un coste
empresarial de 2.019 euros, sólo considerando la nómina se traduce en un
sueldo neto de 1.269 euros. Ahora bien, al igual que los autónomos, las
empleadas de hogar u otros regímenes especiales que pagan su Seguridad
Social desde el trabajador ¿por qué no hacemos lo mismo con los
trabajadores?.Hoy por hoy, para la inmensa mayoría de los trabajadores, los costes de Seguridad Social son costes casi ocultos y la mayoría de trabajadores del régimen general, creen que sólo pagan la Seguridad Social que le descuentan en nómina. El problema es que el coste empresarial de la Seguridad Social es realmente importante, y sería idóneo que el propio trabajador fuese el responsable de pago y que pudiera decidir en simultáneo sobre sus bases de cotización. Como primer paso, en todas las nóminas deberían especificarse estos costes laborales y en una segunda fase, traspasar completamente la obligación de pago de impuestos al trabajador, cobrando lógicamente el salario bruto global que representa para la empresa. Con ese sistema de pago de Seguridad Social, quizá muchos más serían conscientes del coste de determinadas facetas de las prestaciones públicas, que hoy día, muchos siguen pensando que el dinero público no es de nadie y cae del cielo.
















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