martes, 14 de mayo de 2013

Entrevista con René Passet, expresidente del comité científico de ATTAC.

           René Passet es uno de los pocos economistas que alertó sobre la actual crisis económica, en L’Illusion néo-libérale, donde predijo que la desregulación financiera y la economía virtual aniquilarían el factor humano y social de la economía. Passet ha sido una gran influencia para los movimientos de indignados, y en su penúltimo libro, Las grandes representaciones del mundo y la economía a través de la historia, propone una aproximación multidisciplinar y de largo plazo para superar las corrientes económicas. A continuación mostramos un extracto de la interesante entrevista concedida a Le Global.

P. ¿Considera que ha sido un buen economista?

R. He sido un economista especial, siempre fuera del circuito principal. Los jefes del cotarro siempre intentaron forzarme la mano, y cuando me jubilé me castigaron cerrando mi departamento. Quizá les molestó que dijera que dejándonos llevar por la deriva financiera y virtual de la economía, la historia solo puede terminar de forma trágica, en la descomposición social.

P. Parece que estamos en eso…

R. Esta crisis no se puede arreglar sin una mutación. Antes el petróleo movía el mundo, hoy es el turno de lo virtual y del I + D. Estamos ya en esa mutación, pero la política todavía siente nostalgia del legado de Thatcher y Reagan, y manda la lógica de las finanzas, que es la peor condena de la humanidad. Como le dijo un banquero a Tobin: “Mi más largo plazo, amigo, son diez minutos”. Cuando el valor supremo es el enriquecimiento rápido, la economía deja de ser un instrumento para la sociedad. El dinero que fluctúa gracias a la libre circulación de capitales se ha concentrado por encima de la cabeza de los Estados y hoy es un poder mucho más fuerte que la política. Es importante que las listas de los evasores fiscales sean publicadas en Internet y la prensa

P. ¿Solución?

R. Restablecer la primacía de la política sobre las finanzas. Controlarlas y regularlas de nuevo. Ir al nudo gordiano y extirparlo. Un país solo no puede. Hay que vigilar las finanzas y a la vez mirar hacia delante inventando un proyecto nuevo. Hace falta que Europa diga “se acabó”. Cerrar los paraísos fiscales, y traer el dinero de vuelta. Es facilísimo. Un juez amigo, Jean de Maillard, tiene la solución: dejar de reconocer los actos jurídicos firmados en esos países.

P. Pero los políticos no se atreven.

R. El problema es que las grandes empresas utilizan los paraísos fiscales para pagar comisiones. Si se destapara eso de golpe, pondría en riesgo miles de empleos. Por eso es importante que las listas de evasores sean publicadas en la prensa. Igual que ellos usan Internet para transferir sus fondos, nosotros tenemos que usar Internet para contarlo y acabar con ellos. Eso es imparable y hace mucho daño a los países que no cooperan. Cuando veamos los nombres de los defraudadores, entenderemos lo que pasa. El problema es que, cuando el dinero manda, todo parece moral. Tenemos que empezar por decirnos a nosotros mismos que es penoso que el único objetivo de la vida sea ganar mucho dinero. Lo más positivo de esta crisis es la toma de conciencia de la gente.

P. ¿Se está suicidando el capitalismo?

R. No hay un capitalismo, hay varios, o al menos adopta formas diferentes. El comercial, el industrial, el financiero… El capitalismo está mutando la sociedad y se está mutando a sí mismo. O inventa una nueva forma, y esa es su fuerza -su creatividad-, o desaparecerá. Pero al punto en que hemos llegado ya no podrá ser un verdadero capitalismo. Hace falta crear un nuevo sistema económico, con valores humanos y que respete las leyes de la naturaleza.

P. ¿Tiene esperanzas reales de cambio?

R. El análisis frío indica que estamos realmente mal. Desde un punto de vista lógico, estamos jodidos. Nos hemos cargado la naturaleza y la nanotecnología hará estragos. Pero la historia nunca sucede como uno espera. En 1940, De Gaulle se fue a Londres con unos locos, y al final ganaron los locos. A menudo la Historia es así. Muchas veces ocurre lo improbable. Mire, cuando en 1967 llegué a vivir al extrarradio de París, había cientos de especies de pájaros distintas. Poco a poco, fueron desapareciendo. Pero ayer mismo, mi amigo petirrojo volvió a mi jardín...

martes, 7 de mayo de 2013

Las multinacionales no pagan los impuestos, que los ciudadanos si pagamos.


           Para que tengamos una idea del impacto que supone la ingenieria financiera diseñada para evadir impuestos, vamos a coger a Google como ejemplo, aunque podríamos utilizar a otras compañías como podría ser Apple, Microsoft, Facebook, Eli Llilly, Oracle o Pfizer, estas grandes multinacionales diseñan estructuras legales para avadir el pago de impuestos en países donde tienen una alta carga impositivas y trasladar los beneficios a paraísos fiscales donde la tributación por impuestos de sociedades es mínima. Básicamente se utilizan dos estructuras financieras conocidas como el doble irlandés y el sandwich Holandés.

              El doble irlandés empieza con la creación por parte de la matriz de Google en EEUU de dos empresas Irlandesas. La primera denominada Google Ireland Holdings es una empresa irlandesa pero con sede en Bermudas. Esta compañía con sede en Bermudas adquiere a la matriz  en EEUU los derechos internacionales de la propiedad intelectual de Google. También se crea otra empresa irlandesa, con sede en Irlanda, denominada Google Ireland Limited. Esta empresa es la que soporta todos los costes de la operativa en el extranjero, y es la que se dedica a vender la publicidad de Adsense al resto de países del mundo. Cómo la venta de publicidad es un servicio que se considera prestado en Irlanda aunque lo pague una empresa española, todos los ingresos generados en el resto del mundo por Google van a la sociedad con sede en Irlanda.

              El sandwich Holandés esta fundamentado en que en Irlanda el tipo del impuesto de sociedades es del 12,5%,  muy inferior al de los EEUU y al de la mayoría de países Europeos, pero para evitar el pago de impuestos en Irlanda, aprovechan que la ley Irlandesa permite que el pago de royalties están exentos del impuesto de sociedades si se pagan a otra empresa Europea. Así que, que para eso Google crea una sociedad en Holanda, Google Netherlands Holdings B.V, con cero empleados, que le cobra los royalties por utilizar la propiedad intelectual a Google Ireland Limited, y después transfiere el 99% de lo que recibe en concepto de Royalites a Google Ireland Holdings en Bermudas, paraíso fiscal donde el tipo máximo del impuesto de sociedades es del 3,2%. La ley irlandesa permite que una sociedad irlandesa tenga su domicilio fiscal donde esté este ubicada la sociedad que ejerce el control y no donde se desarrolle la actividad, por lo que así los beneficios obtenidos por la sociedad Irlandesa en Bermudas no tienen que pagar impuestos en Irlanda, con la ventaja que bajo la ley Irlandesa no tiene porque hacer pública su información financiera.

               Aunque la operativa que hemos detallado no es exacta, para tener una idea del impacto que supone esta ingeniería financiera, los 5.400 millones de dólares en royalties trasnferidos de Irlanda a Holanda y de Holanda a Bermuda hubieran tenido que pagar en impuestos 1.890 millones de dólares si hubiesen tributado en EEUU, 675 millones si hubiesen tributado en Irlanda y no tributarán más de 172 millones de dólares al hacerlo en Bermudas. Por cierto en 2012, Google Ireland Holdings, en Bermudas, tuvo beneficios por 10.000 millones de dólares.