Será esta Semana Santa cuando el nuevo radar llamado Pegasus instalado en uno de los 19 helicópteros de Tráfico vigile las carreteras secundarias y las que no tienen separación física entre ambos carriles, dónde se concentra precisamente el 78 % de los accidentes mortales.Acercándose una de las semanas de más movimiento en la carretera como es la Semana Santa, la Dirección General de Tráfico no ha querido perder la oportunidad de vigilar y multar para que se cumplan los límites de velocidad principalmente. Este sistema de control tan poco convencional, se trataba de un proyecto que llevaba seis años en gestación y que desde ayer ya es un nuevo ojo vigilante para los conductores en las carreteras.
Entre sus muchas particularidades destaca que no se puede detectar con los antiradares instalados convencionalmente, porque no funciona por medio de ondas radio para calcular la velocidad de los automóviles. Además cuenta con una potentísima cámara con dos objetivos, uno destinado a orientar el dispositivo hacia el vehículo objetivo y un teleobjetivo que graba en HD y que será el responsable de captar la matrícula del coche y tramitar la correspondiente multa de tráfico. Su potencia queda manifiesta dado que según los datos facilitados en un tiempo de vuelo de aproximadamente dos horas, puede llegar a controlar hasta 800 vehículos con un margen de error más pequeño que el de los radares convencionales. El nuevo "ojo" vigilará desde una altura de 300 metros a los conductores, algo que hace praticamente invisible su presencia al conductor, por lo que desaparece el animo preventivo para tomar toda su potencia con animo recaudador, su sistema tramitará la sanción velozmente como cualquier otro radar fijo o móvil instalado en las carretera, por lo que "ojo" con las carteras con el nuevo "ojo" de la DGT.
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