lunes, 20 de enero de 2014

No Pasarán. Contra la economía caníbal.

     En No pasarán nos recuerdan por qué la lucha es tan importante para nosotros y por qué quedarse sentado en casa, sin hacer nada, sin pelear, aunque sea por una mínima parte de lo que nos parece importante, es una pérdida de tiempo. Todas las edades se han visto regadas por las luchas de aquellos oprimidos contra los que les oprimen, y si no fuera por nosotros, por la Historia que nosotros creamos, probablemente nos encontraríamos en un pozo negro, tan oscuro, tan dispuesto a fagocitar aquello que nos es nuestro por derecho propio, que estaríamos, por denominarlo de una forma que todo el mundo pueda entenderme, jodidos. Édouard Martin fue lucha, fue batalla, consiguió ganar ciertas peleas, aunque no fuera la guerra entera, y hoy en día se convierte en una voz que puede construir un futuro distinto, aunque esa distinción sea pequeña, pero que puede convertirse en una introducción de lo que está por llegar. 
     
      Hacer caso a personas como Édouard Martin que construyen con palabras el alegato de los alegatos, la visión de una persona que vive por y para su dignidad, para que su alma no se vea corrompida, para que la hipocresía política salga a la luz y convierta a aquellos que nos han puesto en esta situación en culpables y no muñecos de trapo que parecen no saber lo que hacen. Porque en esta vida hay que luchar por lo que uno quiere. Y en No pasarán no sólo hay lucha, sino también determinación. Porque recordad: somos hijos, somos Historia, somos lucha. Y eso, aunque lo intenten, no podrán quitárnoslo nunca.

No hay comentarios:

Publicar un comentario